Los Carpines Dorados y las Carpas Koi

En los inicios de la acuariofilia, dos especies destacan por encima de todas: el carpín dorado y la carpa koi. Los primeros peces que se mantuvieron con éxito en pequeñas vasijas cerámicas fueron variedades doradas de Carassius auratus, un ciprínido de tamaño medio de gran resistencia y colorido, capaz de resistir las difíciles condiciones de mantenimiento de la época. Aunque también se utilizaba en estanques ornamentales, éste se convirtió en el reino de las carpas koi, un ciprínido similar pero de mucho mayor tamaño, más adecuado para los grandes estanques.

Siglos de cría selectiva llevaron al desarrollo de variedades muy diferentes a las salvajes, en morfología y en colorido. Las carpas koi fueron por el camino del colorido (y en menor medida la forma), al ser peces de estanque visibles fundamentalmente por su parte dorsal. Se han desarrollado numerosas variedades, algunas enormemente cotizadas y de gran belleza.

Pez disco variedad Pigeon Blood
Del carpín dorado inicialmente se desarrollaron variedades de aletas más largas y mayor colorido, y con el tiempo variantes morfológicas muy diferentes a la forma salvaje, con aletas duplicadas y extrañas formas corporales, en algunos casos bellas, en otros de discutible moralidad, como el caso de las variedades de ojos de burbuja.